
¿Orar?
¡Claro!, ¡Orar!
¿Cuánta gente lo hace en realidad?, ¿Lo has hecho alguna vez?, ¿Hace cuánto tiempo que no lo haces?
Hay muchas maneras de orar. Puedes, por ejemplo, "conversar" con Dios directa y sinceramente, como lo harías con ese amigo incondicional y perfecto que muchas veces creemos que no está a nuestro alcance (Aunque Dios siempre está ahí para escucharnos). Lo puedes hacer en voz baja, callado, en voz alta, mientras viajas en el bus, recostado sobre tu cama, etc.
Mucha gente ora en momentos de necesidad, otros porque han llegado a experimentar esa sed de estar en contacto con Dios, algunos por disciplina, pero en todos los casos la oración necesita de sinceridad...
Un tipo de oración que antes era muy difundido es el rezo. Rezar es una forma de oración que puede llegar a ser profundísima y de hecho, cuando se le preguntó a Cristo acerca de cómo debíamos orar, él contestó con una oración que pronto convertimos, por su belleza y contenido sin igual, en un rezo que ya se ha universalizado: El Padrenuestro
Rezar es dirigir a Dios una oración. Otra acepción de la misma palabra, rezar, significa recitar una misa u oración en contraposición a cantarla, pero sucede que hay una tercera acepción que se ha popularizado mucho: Decir "rezar" para querer decir "recitar"; y aquí es que el rezo pierde su sentido religioso original.
Pretendemos con estas líneas que al decir "Rezo" se entienda con ello la oración dirigida a Dios, con fe, con el corazón.
El rezo es una oración que elevamos, pero que fue creada por otra persona -Por ejemplo el Padrenuestro nos fue enseñado por el mismo Cristo, su autor-, pero que por su contenido o belleza nos permite al mismo tiempo que oramos, meditar sobre lo rezado, interiorizarnos en el contenido del texto y vivenciarlo para de esta manera lograr ese estado tan especial que el alma alcanza cuando se ora con fe.
Existen muchas oraciones para rezar y algunas de ellas nos pueden enseñar muchísimo, por ejemplo, si a usted le preguntaran ¿En qué cree un católico? la mejor manera de responder sería explicándole al interrogador, párrafo por párrafo ese compendio de la fe cristiana que es "El Credo", del cual existen dos variantes principales: El "Símbolo de los Apóstoles" y el "Símbolo Niceo-Constantinoplano.
Efectivamente, si usted se pone a analizar el texto del Credo, encontrará que línea por línea él resume todo aquello en lo que un católico practicante debe creer.
Muchas oraciones están orientadas al ritual por excelencia del catolicismo: "LaSanta Misa", que es en sí misma una gran oración cuyo centro es la Sagrada Eucaristía. La misa incluye los rezos principales del catolicismo y el ritual en sí está lleno de hermosura, hermosura que sólo se puede apreciar cuando uno se concentra en el significado de cada frase dejándose iluminar por la luz de la fe.
Otras oraciones nos ayudan a prepararnos para recibir sacramentos como el "Sacramento del Perdón", conocido antes como la "Confesión". Un rezo de este tipo, que muchos de nosotros aprendimos cuando asistíamos a nuestras clases de Catecismo es el "Acto de Contrición"
Una corriente de rezos muy difundida fue tomada de la Biblia: De hecho, las alabanzas que el Ángel de Dios recitó a la Santa Virgen María nos han sido legados en forma de rezo como nuestro Ave María. Existen otros rezos marianos posteriores, algunos bellísimos como aquel de "Bendita sea tu pureza" cuya primera estrofa es realmente un poema de amor a Nuestra Madre y que rezada con fe y conciencia de lo que se dice, nos puede elevar, como muchos de los rezos que aparecen en esta página, al estado de paz interior que tantos de nosotros necesitamos.
Dejarse llevar por el contenido de los rezos es una forma fácil de llegar a estar cerca de Dios y muchos lo hacen por medio de oraciones marianas En este devocionario se puede encontrar también el "Salve".
Hemos seleccionado algunos rezos que pueden ayudarnos mucho en diferentes situaciones, siempre meditando y tomando conciencia de lo que se reza. Por ejemplo tenemos oraciones para la mañana, oraciones por los enfermos y otras para que las recen las personas enfermas. Tenemos oraciones para pedir a alguno de nuestros santos que intercedan por nosotros ante Dios, oraciones para pedir por nuestros sacerdotes, salmos bellísimos y en fin...
Navegando en la Web, hemos encontrado también algunos links interesantes que compartiremos con ustedes.
Los invitamos a revisar este devocionario y nuestro consejo: Para no caer en vacíos el rezo debe ser siempre consciente y realizado con la mayor concentración posible.
Los dejamos entonces con nuestro devocionario que esperamos les sea de utilidad.
Padre nuestro que estás en el cielo,
¡santificado sea tu nombre!
venga a nosotros tu reino,
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo
danos hoy nuestro pan de cada día
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden
no nos dejes caer en la tentación
líbranos del mal
Amén
Creo en Dios Padre todopoderoso
creador del cielo y de la tierra
creo en Jesucristo, su único hijo, nuestro Señor
que fue concebido por obra y gracia del espíritu Santo
y nació de Santa María virgen
padeció bajo el poder de Poncio Pilatos
fue crucificado, muerto y sepultado
descendió a los infiernos
y al tercer día resucitó de entre los muertos
subió a los cielos
y está sentado a la derecha de Dios todopoderoso
desde allí ha de venir para juzgar a vivos y muertos
creo en el Espíritu Santo, la Santa Iglesia Católica, el perdón de los pecados, la
resurrección de la carne y la vida perdurable
Amén
Creo en un solo Dios,
Padre todopoderoso
Creador del cielo y de la tierra,
de todo lo visible y lo invisible
Creo en un solo Señor Jesucristo,
Hijo único de Dios, nacido del Padre antes de todos los siglos:
Dios de Dios,
Luz de Luz,
Dios verdadero de Dios verdadero,
engendrado,
no creado,
de la misma naturaleza del Padre,
por quien todo fue hecho;
que por nosotros los hombres,
y por nuestra salvación
bajó del cielo,
y por obra del Espíritu Santo
se encarnó de María, la Virgen,
y se hizo hombre;
y por nuestra causa fue crucificado en tiempos de Poncio Pilato,
padeció y fue sepultado
y resucitó al tercer día según las Escrituras,
y subió al cielo
y está sentado a la derecha del Padre;
y de nuevo vendrá con gloria para juzgar a vivos y muertos,
y su reino no tendrá fin
Creo en el Espíritu Santo,
Señor y dador de vida,
que procede del Padre y del Hijo,
que con el Padre y el Hijo recibe una misma adoración y gloria,
y que habló por los profetas
Creo en la Iglesia,
que es una,
santa,
católica
y apostólica
Confieso que hay un solo Bautismo para el perdón de los pecados
Espero la resurrección de los muertos
y la vida del mundo futuro
Amén
Yo, pecador,
me confieso a Dios todopoderoso,
a la bienaventurada siempre Virgen María,
al bienaventurado San Miguel Arcángel,
al bienaventurado San Juan Bautista,
a los santos Apóstoles Pedro y Pablo,
a todos los santos,
y a vosotros, hermanos,
que pequé gravemente con el pensamiento, palabra y obra;
por mi culpa,
por mi culpa,
por mi gravísima culpa
por tanto, ruego a la bienaventurada siempre Virgen María,
al bienaventurado San Miguel Arcángel,
al bienaventurado San Juan Bautista,
a los santos Apóstoles Pedro y Pablo,
a todos los santos,
y a vosotros, hermanos,
que roguéis por mí a Dios,
nuestro Señor
Amén
¡Señor mío, Jesucristo!
Dios y Hombre verdadero,
Creador, Padre y Redentor mío;
por ser Vos quien sois,
Bondad infinita,
y porque os amo sobre todas las cosas,
me pesa de todo corazón haberos ofendido;
también me pesa porque podéis castigarme con las penas del infierno
ayudado de vuestra divina gracia, propongo firmemente nunca más pecar,
confesarme y cumplir la penitencia que me fuere impuesta
Amén
Dios te salve, María
llena eres de gracia,
el Señor es contigo
bendita eres entre todas las mujeres
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús
Santa María,
Madre de Dios
ruega por nosotros
los pecadores
ahora
y en la hora de nuestra muerte
Amén
Padre mío,
te ruego que bendigas a mis amigos y parientes,
muéstrales, una nueva revelación de tu amor y poder
y permiteles abrir su corazón para poder apreciarla
1- Bendita sea tu pureza,
y eternamente lo sea,
pues todo un Dios se recrea
en tu graciosa belleza
A ti, celestial princesa,
Virgen sagrada, María,
te ofrezco desde este día
alma, vida y corazón
Mírame con compasión,
no me olvides, Madre mía
2- Tiembla con justa razón
el infierno en este, día,
que se alaba de María
la más limpia concepción,
su rabia, su indignación,
manifiesta con fiereza,
mas con toda franqueza,
repetid en esta hora:
"Bendita seas gran señora,
bendita sea tu pureza"
3- Desde el dichoso momento
en que concebida fuiste,
señora te constituiste
de los mortales contento,
quedaste del firmamento
estrella que lo hermosea
y luna que nunca afea
la mácula del pecado
por esto es Dios alabado
y eternamente lo sea
tu belleza singular,
y así dicen sin cesar
que eres santa, santa, santa;
si el cielo tus glorias canta,
también este mundo ves
que mi corazón desea
alabarte con ternura;
digo cuánta es tu hermosura
pues todo un Dios se recrea
5- No se encuentra ciertamente
criatura más hermosa
que la reina poderosa,
madre del omnipotente
en ella sí solamente,
se ve una naturaleza
de tal gracia, de tal fuerza,
que el mismo Dios su creador
se alegra, siendo su autor
en tan graciosa belleza
6- ¿A quién podré con razón
mis afectos ofrecer,
mi cariño, mi querer?
¿A quién pediré protección
en lo que más me interesa?
Así mi lengua confiesa
objetos de mis anhelos
a ti, Virgen de los cielos,
a ti, celestial princesa
7- Yo te llamo la esperanza
en todas mis aflicciones,
y de hermanos corazones
motivo de la confianza,
por ti, la gloria se alcanza,
por ti, la gloriase se alcanza,
pues eres madre mía,
te dirá mi voz constante;
"Dios te salve, Madre amante,
Virgen, sagrada María"
8- En el deleite engañoso
de esta vida transitoria,
fundaba ciego mi gloria
y me juzgaba dichoso
de demonio cauteloso
sus contentos me ofrecía,
yo infeliz los admitía,
mas mi engaño fue traidor,
por eso, Madre, mi amor
te ofrezco desde este día
9- ¿Qué cosa hay en mí apreciable?
¿Qué cosa hay digna di amor?
¿Qué tengo yo, pecador,
que no sea desagradable?
El pecado abominable
habita en mi corazón
el delito, la pasión;
esto hay, mas no será así,
pues, Madre, te doy a ti
alma, vida y corazón
10- ¿Qué te podré, pues pedir,
cuando humilde te presente
lo que un pobre entendimiento
puede amante discurrir?
Tú me puedes conseguir,
por mi Dios, la salvación
de mis culpas, el perdón
y mi dicha, en la última hora
No me abandones, Señora,
mírame con compasión
11- Si eres tú la más amada
y querida hija del Padre,
también eres tú mi madre,
mi consuelo y mi abogada
En ti tengo yo fundada
mi gloria desde este día
y pues mi afecto confía
y con tal confianza en ti;
ten piedad, Virgen, de mí;
no me olvides, Madre mía
Dios te salve, Reina y Madre
Madre de Misericordia
vida, dulzura y esperanza nuestra
Dios te salve, a ti llamamos
los desterrados hijos de Eva
aquí suspiramos
gimiendo y llorando
en este valle de lágrimas
¡Ea pues, Señora!
¡Abogada nuestra!
vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos
y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre
¡Oh clemente!
¡Oh piadosa!
¡Oh dulce siempre Virgen María!
Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios, para que seamos dignos de
alcanzar las promesas y gracias de Nuestro Señor Jesucristo
Amen
Oh Dios, que conoces que por nuestras fuerzas no podemos subsistir;
concédenos benigno que, por la intercesión de tu confesor y pontífice San Martín,
seamos fortalecidos contra todos los males que nos cercan
Por Jesucristo, nuestro Señor
Amén
Santísima Señora, Madre de Dios;
tú eres la más pura de alma y cuerpo,
que vives más allá de toda pureza,
de toda castidad, de toda virginidad;
la única morada de toda la gracia del Espíritu Santo;
que sobrepasas incomparablemente a las potencias espirituales en pureza,
en santidad de alma y cuerpo;
mírame: culpable, impuro,
manchado en el alma y en el cuerpo
por los vicios de mi vida impura
y llena de pecado;
purifica mi espíritu de sus pasiones;
santifica y encamina mis pensamientos errantes y ciegos;
regula y dirige mis sentidos;
líbrame de la detestable e infame tiranía
de las inclinaciones y pasiones impuras;
anula en mí el imperio de mi pecado;
da la sabiduría y el discernimiento a mi espíritu en tinieblas, miserable,
para que me corrija de mis faltas y de mis caídas,
y así, libre de las tinieblas del pecado,
sea hallado digno de glorificarte,
de cantarte libremente,
verdadera madre de la verdadera Luz:
Cristo Dios nuestro
Pues sólo con Él y por Él eres bendita y glorificada por toda criatura,
invisible y visible,
ahora y siempre,
por los siglos de los siglos
Amén
Que bien sé yo la fuente que mana y corre,
aunque es de noche
Aquella eterna fuente está escondida,
que bien sé yo do tiene su manida,
aunque es de noche
Su origen no lo sé, pues no lo tiene,
más sé que todo origen de ella viene,
aunque es de noche
Sé que no puede ser cosa tan bella
y que cielos y tierra beben de ella,
aunque es de noche
Bien sé que suelo en ella no se halla,
y que ninguno puede vadearla,
aunque es de noche
Su claridad nunca es oscurecida,
y sé que toda luz de ella es venida,
aunque es de noche
Sé ser tan caudalosos sus corrientes,
que infiernos, cielos riegan, y las gentes,
aunque es de noche
El corriente que nace de esta fuente,
bien sé que es tan capaz y omnipotente,
aunque es de noche
El corriente de estas dos procede
sé que ninguna de ellas le precede,
aunque es de noche
Bien sé que tres en sola una agua viva
residen, y una de otra se deriva,
aunque es de noche
Señor Jesús,
la enfermedad ha llamado a la puerta de mi vida:
una experiencia dura,
una realidad difícil de aceptar
No obstante, te doy gracias por esta enfermedad:
Me ha hecho tocar con la mano
la fragilidad y la precariedad de la humana existencia
Ahora miro todo con otros ojos:
Lo que soy y lo que tengo no me pertenece,
es un don tuyo
He descubierto qué quiere decir depender,
tener necesidad de todo y de todos,
no poder hacer nada solo
He vivido la soledad y la angustia,
también el afecto y la amistad de tantas personas
¡Señor!, aunque me es difícil, repito:
"¡Hágase tu voluntad!"
Te ofrezco mis sufrimientos
y los uno a los de Cristo Crucificado
Bendice a las personas que me asisten
y a las que sufren por mí
Amén
Ayúdame, Señor,
a obtener el fruto espiritual que Tú pretendes
con esta enfermedad que me has enviado
Haz que comprenda
que las enfermedades del cuerpo
me ayudan a conseguir un conocimiento más perfecto del mismo,
a desprenderme de todo lo creado
y me invitan mediante la espontánea reflexión que trae consigo,
sobre la brevedad de la vida,
a trabajar con más empeño y seriedad
en preparar mi alma para la vida futura
donde no existe ni enfermedad ni pena,
sino el eterno gozo de tu compañía
Le pedí fuerzas a Dios para llegar más lejos,
y me hizo débil
para que aprendiera la humilde obediencia
Le pedí salud para hacer cosas grandiosas,
y me hizo frágil para que hiciera cosas mejores
Le pedí riquezas para ser feliz,
y me dio la pobreza para que fuera sabio
Le pedí poder para ser admirado por los hombres,
y me dio debilidad
para que sintiera la necesidad de Dios
Le pedí todas las cosas para disfrutar la vida,
y me dio vida para disfrutar todas las cosas
No tuve nada de lo que pedí,
pero todo lo que esperaba,
casi a pesar de mí mismo,
mis silenciosas plegarias fueron escuchadas
Soy el más rico en bendiciones
entre todos los hombres
Llevo una cruz en mi bolsillo
un recordatorio de que soy cristiano
No importa donde me encuentre
Esta pequeña cruz no es mágica
ni es un talismán de buena suerte
No esta hecha para protegerme de todo daño
No es para identificación
para que todo el mundo la vea
Es simplemente un acuerdo entre mi Salvador y yo
Cuando meto la mano en mi bolsillo
para sacar una moneda o una llave,
la cruz esta ahí para recordarme que
El se sacrificó por mí
Me recuerda también dar las gracias
por mis bendiciones diarias
y esforzarme por servir a Dios mejor en todo
lo que digo y hago
También es un recordatorio diario por la paz
y el bienestar que comparto con quienes
conocen al Señor y se entregan a su cuidado
Por lo tanto, llevo una cruz en mi bolsillo
Recordándome a mi solo
que Jesucristo será Señor de mi vida
únicamente con permitirle que lo sea
Madre querida acógeme en tu regazo,
cúbreme con tu manto protector
y con ese dulce cariño que nos tienes a tus hijos
aleja de mí las trampas del enemigo,
e intercede intensamente
para impedir que sus astucias me hagan caer
a ti me confío y en tu intercesión espero
Amén
María Madre de Jesús y de cuantos participan de su misterio sacerdotal,
acudimos a ti como hijos que acuden a su Madre
Ya no somos niños, sino adultos que de todo corazón desean ser hijos de Dios
Nuestra condición humana es débil;
por eso venimos a suplicar tu ayuda maternal
para conseguir sobreponernos a nuestras debilidades
Ruega por nosotros,
para que, a nuestra vez,
podamos ser personas de oración
Invocamos tu protección para poder permanecer libres de todo pecado
Invocamos Tu amor para que el amor pueda reinar,
y nosotros podamos ser compasivos
y capaces de perdonar
Invocamos tu bendición
para que nuestros sacerdotes puedan ser como la imagen de tu Hijo,
Señor y Salvador nuestro
Jesucristo
Amén
Y dijo Dios:
Si nadie te ama, mi alegría es amarte
Si lloras, estoy deseando consolarte
Si eres débil, te daré mi fuerza y mi energía
Si nadie te necesita, yo te busco
Si eres inútil, yo no puedo prescindir de ti
Si estás vacío, mi llenura te colmará
Si tienes miedo, te llevo sobre mis espaldas
Si quieres caminar, iré contigo
Si me llamas, vengo siempre
Se te pierdes, no duermo hasta encontrarte
Si estás cansado, soy tu descanso
Si pecas, soy tu perdón
Si me hablas, trátame de tú
Si me pides, soy don para ti
Si me necesitas, te digo: estoy aquí dentro de ti
Si te resistes, no quiero que hagas nada a la fuerza
Si estás a oscuras, soy lámpara para tus pasos
Si tienes hambre, soy pan de vida para ti
Si eres infiel, yo soy fiel
Si quieres conversar, yo te escucho siempre
Si me miras, verás la verdad de tu corazón
Si estás en prisión, te voy a liberar
Si te quiebras, te curo todas las fracturas
Si te manchas, no quiero que salves las apariencias
Si piensas que soy tu rival, yo no quiero quedar por encima de ti
Si quieres ver mi rostro, mira una flor, una fuente, un niño
Si estás excluido, yo soy tu aliado
Si todos te olvidan, mis entrañas se estremecen recordándote
Si no tienes a nadie, me tienes a mi
Si eres silencio, mi palabra habitará en tu corazón
Misericordia, Dios mío, por tu bondad
Porque si en todas tus obras eres incomparable,
en la misericordia te superaste a ti mismo
Te encarnaste por misericordia,
naciste, viviste, moriste por misericordia
Tan natural te es tener misericordia
como al fuego quemar y al sol alumbrar;
y antes dejará el fuego de quemar y el sol de alumbrar,
que tú de tener misericordia
¿Acaso te faltará misericordia para un pobre como yo,
que con tanta insistencia te la pide?
http://www.oracioncatolica.info/
http://www.ciberiglesia.net/oracion/oracion.htm
http://www.capillacatolica.org/
http://www.ixeh.net/faith/cpt_sp.html
Yo confieso ante Dios todopoderoso
y ante vosotros, hermanos,
que he pecado mucho de pensamiento, palabra, obra y omisión
por mi culpa,
por mi culpa,
por mi gran culpa
por eso ruego a Santa María, siempre Virgen,
a los Ángeles,
a los Santos
y a vosotros, hermanos,
que intercedáis por mí
ante Dios,
Nuestro Señor
Amén
Gloria a Dios en el cielo,
y en la tierra paz a los hombres que ama el Señor
Por tu inmensa gloria te alabamos,
te bendecimos,
te adoramos,
te glorificamos,
te damos gracias,
Señor Dios, Rey celestial,
Dios Padre todopoderoso
Señor,
Hijo único,
Jesucristo
Señor Dios,
Cordero de Dios,
Hijo del Padre;
tú que quitas el pecado del mundo,
ten piedad de nosotros;
tú que quitas el pecado del mundo,
atiende nuestra súplica;
tú que estás sentado a la derecha del Padre,
ten piedad de nosotros;
porque sólo tú eres Santo,
sólo tú Señor,
sólo tú Altísimo Jesucristo,
con el Espíritu Santo
en la gloria de Dios Padre
Amén
© 2006 Misión Católica de Lengua Española Impressum
Ángel santo de la guarda,
compañero de mi vida,
tú que nunca me abandonas,
ni de noche ni de día
Aunque espíritu invisible,
se que te hallas a mi lado,
escuchas mis oraciones
y cuentas todos mis pasos
En las sombras de la noche,
me defiendes del demonio,
tendiendo sobre mi pecho
tus alas de nácar y oro
Ángel de Dios,
que yo escuche tu mensaje
y que lo siga,
que vaya siempre contigo
hacia Dios, que me lo envía
Testigo de lo invisible,
presencia del cielo amiga,
gracias por tu fiel custodia,
gracias por tu compañía
En presencia de los Ángeles,
suba al cielo nuestro canto:
gloria al Padre,
gloria al Hijo,
gloria al Espíritu Santo
Amén
No me desampare tu amparo,
no me falte tu piedad,
no me olvide tu memoria
Si tú, Señora, me dejas, ¿quién me sostendrá?
Si tú me olvidas, ¿quién se acordará de mí?
Si tú, que eres Estrella de la mar
y guía de los errados, no me alumbras, ¿dónde iré a parar?
No me dejes tentar del enemigo,
y si me tentare, no me dejes caer,
y si cayere, ayúdame a levantar
¿Quién te llamó, Señora, que no le oyeses?
¿Quién te pidió, que no le otorgases?
Señor, Tú eres la mañana y la noche
el invierno y el verano,
la primavera y el otoño
Te doy gracias por el descanso de la noche,
y la luz de este nuevo día
Tú eres, Señor, el camino que hoy voy a recorrer,
eres la verdad que me dirige y la vida que encuentro a mi paso
Dame tu amor para descubrir tu presencia en los hombres,
y tu rostro en la belleza que alegra el corazón
Atiende, Señor, a todos los que comienzan este día con preocupación,
con angustia o con dolor,
y no saben encontrar apoyo en tu amor a fondo perdido
Te doy gracias por el nuevo día, a Ti,
Señor de la mañana y la noche,
del invierno y del verano,
del otoño y la primavera
Tú, a quien he buscado, Señor,
en este día,
a quien he escuchado,
dame el reposo de esta noche
Tu, a quien he cantado, Señor,
en este día
a quien he orado,
dame el reposo de esta noche
Tu, a quien yo he negado, Señor,
en este día
a quien he amado
Dame el reposo en esta noche
Entro, Señor, en tu Noche cálida
con los sueños ardientes del día
En tu noche apasionada por mí,
que restaura el sosiego
y la paz rota en el quehacer
Si hoy, Señor, tu Noche me cubre,
mañana una estrella azul
alumbrará en mi
¡Señor de la luz!
¡Abrazo invisible de la Noche!
Señor Jesús, aquel (aquella) a quien amas está enfermo (a)
Tú lo puedes todo;
te pido humildemente que le devuelvas la salud
Pero, sin son otros tus designios,
te pido le concedas la gracia de sobrellevar cristianamente su enfermedad
En los caminos de Palestina tratabas a los enfermos con tal delicadeza que todos venían a ti,
dame esa misma dulzura,
ese tacto que es tan difícil de tener cuando se esta sano
Que yo sepa dominar mi nerviosismo para no agobiarle,
que sepa sacrificar una parte de mis ocupaciones para acompañarles, si es su deseo
Yo estoy lleno de vida, Señor,
y te doy gracias por ello
pero haz que el sufrimiento de los demás me santifique,
formándome en la abnegación y en la caridad
Amén
¡Jesús, Jesús! yo en la cama y tu en la cruz
yo en la cama, acostado; tu en la cruz, clavado
yo, la cabeza en blanda almohada; tu, la tuya, de espinas coronada
yo, quejándome; tu, animándome
yo, sin pensar que mis dolores unidos a los tuyos, tienen un valor infinito
tu, anhelando sufrir más para pagar nuestros pecados
Jesús, Jesús, yo en la cama y tu en la cruz
Jesús, creo en ti Jesús, espero en ti Jesús, voy a ti
LISTA DE REZOS
Credo (símbolo de los apóstoles)
Credo (niceo- constantinoplano)
Oraciones para pedir la intercesión de santos
Oración a San Martín de Porres
Oración pidiendo la intercesión de San Martín de Tours
Memorare (Fray Luis de Granada)
Súplica a la Virgen para ser buen cristiano (San Efrén)
Oración de San Juan de la cruz a la Santísima Trinidad
Aceptación de la enfermedad II
Himno de laúdes al Angel de la guarda
Links a otras páginas de oración
Por el deseo ardiente de martirio que tuviste
y por tu celo por la propagación de la fe y bien de las almas,
alcánzame, Padre mío Martín, la gracia que te pido (Padrenuestro, Ave María y Gloria)
Por la esperanza heroica que tuviste
en alcanzar la felicidad del cielo por los méritos de la sangre de Cristo,
obtenme de nuestro buen Dios el favor que te pido, Padre mío Martín (Padrenuestro, Ave María y
Gloria)
Por la caridad con que amaste a Dios, sobre todas las cosas
y socorriste en cualquier necesidad al prójimo,
no me dejes desconsolado en esta aflicción, Padre mío Martín (Padrenuestro, Ave María y Gloria)
Por las austerísimas penitencias con que discretamente mortificaste tu alma y cuerpo
y por las extraordinarias gracias con que Dios te auxilió en este ejercicio,
consígueme lo que solicito, amado Padre mío Martín (Padrenuestro, Ave María y Gloria)
Por la oración con que salvaste la vida de tres reos fugitivos
y por el celo con que exhortaste a enmendar su conducta,
acógeme bajo tu amparo, amado Padre mío Martín (Padrenuestro, Ave María y Gloria)
Por la compasión con que protegiste a veinte jóvenes pobres y virtuosas,
dotándolas con cuatro mil pesos cada una
y por el premio que alcanzaste de Dios para tu devoto don Mateo,
bendiciendo y aumentando sus riquezas, socórreme, amado Padre mío Martín (Padrenuestro, Ave María y Gloria)
Por el regalo grande que te hizo el Señor Crucificado en la oración,
en el capítulo del convento, elevándote arrodillado hasta besar la llaga de su costado,
dame espíritu de compunción; no me olvides en la presencia de Dios
y concédeme la gracia que solicito en estas deprecaciones (Padrenuestro, Ave María y Gloria)






































¡Buenos días, Señor!
Acabamos de comenzar un nuevo día
Queremos comenzarlo con entusiasmo,
con ilusión nueva
Gracias por este nuevo amanecer,
Gracias por este empezar,
Gracias por tu presencia
Queremos sembrar paz,
solidaridad, amor
Sabemos que esta tarea
la empiezan cada día
muchos hermanos
de cualquier punto de la tierra,
y eso nos empuja y alienta
